Sabemos que las mujeres suelen llevar el ritmo de la casa y de las personas que la ocupan. Creo que no es equivocado decir que son las mujeres quienes se ocupan de la casa, de la compra, los hijos, su trabajo, el trabajo de los demás, etc.
Y todo esto, nos pese o no, acaba haciendo mella en la salud psíquica de las mujeres. Es díficil para una persona llevar su propia vida porque hay muchos aspectos de los que ocuparse. Imagínate cuando tienes varias personas a tu cargo, te piden cosas, tienes que hacer lo tuyo y lo de los demás, etc.
Así que, si te encuentras una situación donde todo te está superando, donde crees estar en un círculo lleno de responsabilidades y sin ayuda de nadie, párate y piensa. Piensa que no está sola, que siempre puedes pedir ayuda a tu familia. Compartir responsabilidades es algo normal en una familia porque no puede ser que una persona, por ser mujer o por otra condición, tenga que hacerse cargo de algo de lo que todos se benefician.
A veces, cuando se tienen muchas cosas en la cabeza, parece que nos va a estallar y no sabemos por dónde empezar. Por eso hay que pararse a veces y planificar las cosas de modo que también te dediques algo de tiempo para tí misma.
