Aunque las caries no son tan terribles, siempre da miedo tenerlas cuando una visita al odontólogo.
El problema aparece, cuando no nos preocupamos y evitamos los cuidados y las curaciones, ya que es ahí cuando se pueden infectar.
Es por eso mejor poder seguir estas recomendaciones:
- Lavarse los dientes todos días por lo menos tres veces al día, aunque lo ideal es después de comer cualquier alimento.
- Utilizar hilo dental, para estar completamente seguros de que no hay residuos entre los dientes, y de esta forma completa la limpieza bucal.
- Asistir al odontólogo, en un mínimo de 2 veces al año, cada seis meses. No sólo para una revisión, y/o curación, sino también para que le coloque a toda tu dentadura el flúor necesario para su cuidado.
Pero debes recordar que la limpieza bucal no está solamente en lo externo, sino también en lo interno, y eso se ve según lo que comemos.
Por ejemplo, todo lo que contenga azúcar suele ser lo que ayuda a que las caries aparezcan, por eso es mejor consumirlos en bajas cantidades o con los alimentos y no como algo aparte.
Tampoco es bueno chupar muchos caramelos ni bebidas azucaradas.
Es mejor poder consumir queso, en cualquiera de sus presentaciones, algunos vegetales crudos y alimentos integrales, ya que fortaleces los dientes.
