Prueba las siguientes formas para saber si tienes un cabello realmente saludable o no, siendo este último el caso deberías ir pensando en buscar tratamientos especiales para tu cabello.
Compara las raíces y las puntas de tu cabello. Lo primero es sacarte un cabello desde la base de tu cabeza, obviamente con mucho cuidado para poder sacar desde la raíz. De este modo se colocará de forma paralela la punta y la raíz. Aquí empieza la comparación. Si el grosor de la raíz es menor a la de la punta, significa que tu cabello no está nada saludable, y si el color de la punta es menos al de la raíz, quiere decir que tu cabello no está bien hidratado.
La aureola. Coge una lámpara, ponla detrás de tu cabeza y colócate frente a un espejo grande. Al encenderla no se debe ver la luz en el espejo, es así como la energía mostrará una especie de aureola alrededor de tu cabeza, si es que tu cabello esta maltratado, ya que te mostrará todos los cabellos rebeldes y las puntas abiertas.
La prueba de los dedos. Sujeta parte de tu cabello con dos dedos de una mano, y con la otra pasa a través de los pelos y baja los dedos, deslizándolos. Si al regresar de la misma manera tu cabello no se levanta es que está sano, pero si no es así, entonces debes cuidadlo mejor.
Si consigues descubrir que tu cabello está muy maltratado, busca tratamientos necesarios para poder cuídalo mucho mejor.
