Las mascarillas caseras o hechas en casa, pueden ser tan efectivas como las preparadas en institutos de belleza. Tan solo hay que ponerle un poco de ganar y adquirir los productos naturales que requieras para ello.
Las mascarillas faciales afirman y revitalizan la piel y con un poco de constancia puedes llegar a tener una piel saludable. Como he comentado en más de una ocasión, hay tres tipos de piel, grasa, normal y seca. Y como en todo hay que conseguir tener un equilibrio en la piel y eso se logra gracias a las mascarillas que aunque nos parezca mentira, era la cosmética de nuestras abuelas para mantener la piel normal.
Una de las mascarillas más naturales es la que se hace a base de tomate.
Mezcla 2 o 3 cucharadas de zumo de tomate con 50 gramos de harina de avena, 125 gramos de yogur y 100 ml de agua destilada. Mezclas el zumo de tomate con el yogur. Por otro lado hay que hervir la mezcla de harina de avena y agua durante 20 minutos.
A continuación mezclar los dos preparados anteriores hasta que quede una pasta suave y dejar que se enfríe. Cuando tengas los preparados, túmbate y aplica una capa gruesa en la cara y el cuello y déjala actuar durante 30 minutos. Luego, enjuagar con agua fría como cualquier otra mascarilla.
Es un remedio eficaz para la limpieza de granos y espinillas, deja la piel suave y retira la película de grasa de la piel. Esta máscara también es beneficiosa no sólo para eliminar las impurezas, sino también las células muertas y desechos de la piel y es tan eficaz como otra cualquiera.

todo esto,me parece muy bien,pero lo veo
demasiado complicado!
me gustaría encontrar una que sea
muchisimo mas faciiL”porfavor”
atentamente/Isabel
GRACIAS!
nos gustò la mascarilla pero se quema la olla donde se hace la harina y el agua destilada, y quedan grumos… igual queda relativamente bien.
PONGAN MATERIALES MAS SIMPLES!!!