Por todo el mundo es conocido el efecto del Botox sobre la piel. El Botox es una forma diluida de la toxina botulínica, que hoy en día se considera uno de los tratamientos que ofrece los mejores resultados para eliminar las arrugas. Tras su infiltración con una aguja extra fina en el músculo debajo de la piel, la toxina actúa inhibiendo por relajación el movimiento muscular. Con este efecto, desaparecen las arrugas, y por lo tanto, se proporciona un aspecto más juvenil en la piel. El Botox, producido y resgistrado por la empresa Allergan de Irving, California, está encontrando nuevas aplicaciones en el mundo de la estética.
El mismo laboratorio Allegan, anunciaba que está trabajando en un nuevo medicamento capaz de provocar un alargamiento de las pestañas, y que espera que sea aprobado para lanzarlo al mercado estadounidense en el presente año. El fármaco se encontraría bajo prescripción médica. El medicamento, Bimatoprost, será enviado para su aprobación a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos. Allergan aseguraba en prensa que su producto, mundialmente conocido como Botox, había congelado la juventud de miles de personas en todo el mundo.
El nuevo producto de los laboratorios estadounidenses, estimularía las glándulas existentes en la base de las pestañas. Las pruebas clínicas demostraron que “cuando se aplica directamente sobre la base de las pestañas, resulta en un crecimiento significativo de las mismas”, apuntaban los responsables de la empresa. El nuevo fármaco vería la luz el presente año, si las autoridades conceden su aprobación. Si así es, podría convertirse en otro de los recursos estéticos que motiven la belleza femenina por unas pestañas largas.
