Existen muchos tipos de cabellos, con diferente color, diferente forma, diferente textura y luminosidad. Cada cabello es único, y a todas nos preocupa tenerlo en las mejores condiciones posibles. Cada forma, necesita un tipo especial de cuidado, así como de peinado. Hoy nos centramos en el pelo rizado. El mayor problema que tienen los pelos rizados es el encrespamiento. Se trata de un pelo bonito, en la que la máxima prioridad es formar un rizo bonito, limpio, suave, y por supuesto, sin encrespamientos.
Expertos de la estética capilar han estudiado durante años este tipo de cabellos, para poner a la venta cierto tipos de productos para suministrar un mejor cuidado. El encrespamiento puede ser una característica del nacimiento, al igual que un pelo grueso o fino, o puede ser el resultado de múltiples agresiones externas: un moldeado a altas temperatura, tintes continuos, un tratamiento agresivo, e incluso un cepillado inadecuado.
Nuestro enemigo aparece en forma de cabellos electrizados, con las puntaas abiertas, algunos pelos rebeldes, y otra gran cantidad de nuestros pelos en forma áspera y seca. Son melenas de aspecto “hinchado” que parecen estar mal cardadas. Cuando os recogéis el pelo, a veces quedan pelos sueltos, que quedan fuera del recogido, y se ven al trasluz sobre la cabeza, incluso en forma de halo.
Ni se te ocurra arreglarlo con laca, ya que lo único que conseguirás es resecarlo más. Puedes utilizar cera para poner en su sitio esos pelos rebeldes. Para no contribuir a esa electricidad de tu pelo, puedes utilizar peines de púas anchas. En cuanto a los productos que pueden beneficiarte, puedes utilizar aquéllos que le dan hidratación, como son las mascarillas, sérums que sellen la cutícula o ceras. La recomendación de los estilistas es llevar una melena larga que le de peso al pelo, y para ocasiones especiales, una coleta con la raya muy marcada puede ser la mejor opción.
