Tu cuerpo entero se merece un cuidado completo. Pero quizás hay zonas que sufren más las tensiones diarias. Los músculos se tensan de movimientos bruscos, y sufren mucho el estrés.
La piel del cuello es una zona muy sensible, porque carece de muchos medios de protección con los que otras zonas del cuello sí cuenta. Además el cuello es una zona donde se acumula mucha tensión a lo largo del día, y se merece un cuidado especial. Lo ideal sería dedicar unos minutos todos los días para relajar esta zona que tanto sufre.
¿Cómo se relaja esta zona? Tranquilas que no necesitais a nadie para que os de un masaje. Si lo teneis, mejor para vosotras, pero de todas formas, existen técnicas de relajación que podeis emplear siempre que queráis. Para ello necesitas dedicarte un rato de tranquilidad, sentarte en un sitio cómodo, y dejarte llevar por el silencio. Ahora, coloca tu espalda lo más recta que puedas, y comienza a girar la cabeza de un lado hacia otro, muy lentamente.
Después de los movimientos laterales, tocan los ascendentes-descendentes: baja tu barbilla hasta tu pecho, y luego levantala, devolviendo tu cabeza a la posición original. Y por último, acerca la oreja al hombro, muy lentamente, y luego vuelve a la posición natural. Este grupo de ejercicios sencillos, te devolveran la sensación de tranquilidad y reposo que tu cuerpo necesita. No pienses que estas perdiendo el tiempo, porque en cuanto termines, verás la diferencia, y al día siguiente querrás volver a repetir. ¡ Haz la prueba!
