Muchos se muestran escéptico ante la idea de que los milagros existen. Pero luego, cuando oimos en los medios, o más familiarmente, en alguna prima, incluso vecina, que ha hecho una dieta milagro, vamos y nos lo creemos. Las dietas milagros no existen, lo que existen son dietas catastróficas impuestas por personas no expertas, y que pueden acarrear consecuencias deficientes para nuestro organismo. Dieta y ejercicio es lo ideal, lo recomendado por los médicos. Para comer sano no hace falta ir a un especialista, aunque sí informarse de qué alimentos nos convienen.
Cuando queramos perder peso de una manera más “seria”, tendremos que acudir a manos expertas, para no conocer las consecuencias adversas de una actuación equivocada por nuestra parte. La escala de consecuencias es ampliamente grandes, y la más leve, quizás, es algo que todas las mujeres temen: es el llamado efecto rebote de las dietas de adelgazamiento. Cuando una persona hace una dieta “a la ligera”, y ve que comienza a perder peso, generalmente, esta pérdida de peso es a base de agua.
Son nuestras ideas de verano para perder peso de una manera brusca y desequilibrada. Normalmente, estas dietas se comienzan de una manera optimista, pero se abandonan al poco tiempo, y es cuando comienza a producirse este efecto. El peso que perdimos, lo recuperamos, pero eso sí, en forma de grasa, y ahora sí que será dificil volverlo a perder. Así que si estás pensando en comenzar alguna dieta, primero propóntelo enserio, y después, consulta a un especialista, y no dejes tu salud en manos de cualquiera.
